miércoles, 21 de marzo de 2018


La narratología (resumen)
El crítico G. Genette distingue tres instancias perfectamente diferenciables: la historia señala al conjunto de acontecimientos que se cuentan; el relato señala al discurso oral o escrito que los relata y la narración señala al hecho o la acción que convierte a la historia en relato.

Historia designa a los hechos que se narran en un orden cronológico ideal. Relato designa al discurso pronunciado, expresa cómo está contada la historia ¿Hay saltos en el tiempo? ¿Se adelanta el final? ¿Se da por entendido un hecho? 
Los núcleos narrativos de una historia suponen procesos que generan cambios y todo cambio se opera dentro de un lapso de tiempo. 

Tiempo base: se denomina tiempo base del relato al que funciona como recorrido básico del cual parten, en distintas anacronías, sucesos anteriores (analepsis) o posteriores (prolepsis).

Distorsiones de orden: las alteraciones de orden se producen cuando el relato modifica la secuencia cronológica de la historia. Las dos distorsiones de orden son la analepsis y la prolepsis. Las analepsis son alteraciones con las que el relato retrocede en el tiempo, para contar sucesos anteriores. La prolepsis es una alteración en el orden temporal del relato que implica un adelanto, una anticipación de sucesos en relación con los que se narran en el tiempo base.

Las analepsis pueden ser externas o internas. Son externas sin narran hechos anteriores al punto de partido del tiempo del relato base. La analepsis interna narra hechos anteriores al punto en el que se encuentra la historia en el momento de la interrupción, pero que se mantiene dentro del relato principal.

Genette llama analepsis completa a la retrospección que empalma directamente con el tiempo base de la historia principal. Opone dicha noción a la de analepsis parcial, ésta narra un hecho en el pasado que no se vincula directamente con el inicio del tiempo base del relato, sino que, entre ambos tiempos queda un lapso temporal de hechos que desconocemos porque el relato no se ocupa de ellos.

Distorsiones de velocidad:  Los dos tiempos de referencia para considerar este tipo de alteraciones son el tiempo cronológico de la historia y el tiempo que el relato le adjudica al lapso temporal objeto del análisis. En otras palabras: el narrador puede demorar varias páginas en relatar cómo un personaje abotona su camisa y también puede decir, por ejemplo, "al cabo de diez años sucedió tal cosa". Como es evidente, hay una duración en los tiempos del relato que no se ciñe exactamente a lo que se supone que duran los hechos en la historia.


El resumen es una condensación del tiempo del relato en relación con el tiempo de la historia. Unas pocas líneas hacen avanzar la historia en años. La elipsis escinde el relato con una ausencia de acontecimientos que evidentemente han tenido lugar en la historia, pero que no se narran. 

Tiempo de la narración.

El tiempo del relato no es el único nivel temporal del texto. 

Este tiempo del narrador es el tiempo en que el acto de narrar se lleva a cabo. El presente del narrador se reconoce por las marcas de enunciación. Una de esas marcas se constituye por una diferencia en los tiempos verbales del texto. También los deícticos y los pronombres personales son marcas de enunciación. 

El enunciado, en este caso, es el relato como objeto concluido y la enunciación es, en los relatos literarios, un acto de enunciación ficcional cuyo enunciador es el narrador.

Aspecto

Cuando se presentan acontecimientos, siempre se hace desde una cierta "concepción". Se elige un punto de vista, una forma específica de ver las cosas, un cierto ángulo. La focalización es la relación entre los elementos presentados y la concepción a través de la cual se presentan. Es la relación entre una cosa y lo que se ve, lo que se percibe de esa cosa. 

Sarchione considera a la focalización como una restricción del campo perceptivo que el propio narrador se impone para narrar la historia, una selección de la información con relación a lo que la tradición denominaba omnisciencia. Mieke Bal establece una diferencia entre agentes focalizador y narrador que, clarifica el análisis de este nivel. El agente que percibe es el focalizador. Éste es el sujeto de la focalización, constituye el punto desde el que se contemplan los elementos y puede corresponder a un personaje de  o estar fuera de ella.

El focalizador personaje es un focalizador interno al mundo que narra. En cambio, cuando el agente que narra es anónimo y está situado fuera de los hechos, esta focalización es una focalización externa.

Respecto del objeto focalizado se puede decir que la relación entre éste y el focalizador puede variar. El focalizador personaje tiene su visión limitada por su propia parcialidad y es interesante ver de qué manera, a veces el propio focalizador no es consciente de las limitaciones de esta percepción mientras que los lectores, desde afuera, sí pueden verla.
Todorov piensa al aspecto como la relación entre un 'él' de la historia y un 'yo' del discurso y reconoce en esta relación tres tipos principales: Narrador > personaje (la visión por detrás), narrador=personaje (la visión con) y narrador < personaje (la visión desde afuera).

En la visión por detrás, la percepción varía desde una simple superioridad por sobre lo que el personaje sabe de sí mismo y de los acontecimientos hasta un punto de vista tan abarcador, que Genette llama, punto de vista de Dios. Este agente focalizador es un sujeto ficticio que se convierte en el sujeto de todas las percepciones, aun de las que lo incluyen como objeto.

En la visión con, el narrador cuya percepción de las cosas que focaliza es igual a la que podría tener el personaje. Esta visión es característica de la literatura moderna: el narrador = personaje, es donde el punto de vista puede verse más claramente. El narrador percibe algunas cosas del mundo que narra, pero tiene las mismas limitaciones que podría tener una persona real que intentara contar algo a alguien.

La visión desde fuera, narrador < personaje, llamada también focalización externa, tiene numerosos cultores en la narrativa contemporánea. El narrador está en una posición de testigo bastante ignorante en relación con el mundo que narra. Percibe las cosas desde afuera y, a causa de esto, el relato de este tipo abunda en indicios que son, en realidad, todo lo que percibe el narrador.

Focalizador y narrador. A veces, el agente focalizador puede ser distinto del agente que narra. En las narraciones extensas, muchas veces no se puede identificar un único tipo de focalización durante todo el relato. Es importante, entonces, reconocer los matices y definir el foco como una cuestión de predominio.

Los discursos de los personajes

El discurso narrado (o contado) es aquel en el que la palabra del personaje aparece dentro del discurso del narrador (el habla del calentamiento global, ella dice recordar la vez que me conoció). El discurso traspuesto (o indirecto) deja aparecer la palabra del personaje con un grado mayor de evidencia (pide que, dijo que). El discurso citado es el que se aproxima más a la enunciación del personaje.


 Tomado de: https://mistareascriticas.blogspot.com.ar/2015/02/resumen-la-narratologia-literaria-ana.html